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La Salicornia – Anguila

Anguila

La anguila (Anguilla anguilla) es un pez anguiliforme de la familia Anguillidae, que habita los estuarios de todos los ríos que desembocan en el Atlántico, mar del Norte y Báltico; en la Península Ibérica habita todos los estuarios del Atlántico y algunas cuencas hidrográficas mediterráneas como la del Ebro.
La anguila se caracteriza por desarrollar su ciclo vital tanto en aguas litorales y como en mar abierto, ya que su ciclo reproductivo se produce en el océano Atlántico a altas profundidades.

Alcanza los 150 cm de longitud y los 6 kg de peso, en un cuerpo alargado y cilíndrico a excepción de la cola que está comprimida lateralmente.
No presenta aletas pelvianas, estando desarrolladas las pectorales, formando las aletas dorsal, caudal y anal, una única aleta que se inicia en la cabeza, teniendo pequeñas aberturas branquiales, situadas bajo la aleta pectoral.

Su piel, recubierta de una mucosa, está compuesta por escamas pequeñas y alargadas, de coloración variable ya que el dorso puede ofrecer tonalidades negruzcas, verdosas o amarillentas, mientras que la zona ventral es blanquecina o amarillenta, adquiriendo tonalidades plateadas según se acerca a la madurez.

Presentan una mandíbula inferior prominente con respecto a la superior. Ambas mandíbulas, así como el vómer están provistos de dientes finos. Ojos pequeños y redondos que se hipertrofian al madurar sexualmente.
Su alimentación es carnívora y carroñera, ya que se alimenta de peces, moluscos, crustáceos, anélidos, deshechos y materiales en descomposición.

Es un animal catádromo, que abandona el agua dulce o salobre para ir a desovar al mar, reproducción que lleva a cabo en el Atlántico central a grandes profundidades, volviendo los juveniles de manera innata, a los estuarios y litorales desde donde partieron los padres para desovar.
En Europa está prohibido su cultivo ya que, como no se ha conseguido desarrollar el ciclo completo de cría por la imposibilidad de reproducir las condiciones físicas del hábitat de desove, la actividad acuícola se ha limitado a su captura en ríos y estuarios a edades tempranas, y su posterior engorde en instalaciones, con un elevadísimo impacto negativo sobre la especie, al impedir su reproducción.

La pesca ilegal y la construcción de grandes embalses que impiden que completen su ciclo vital han sido dos factores que han contribuido a la desaparición de esta especie en la mayoría de nuestros ríos, por lo que actualmente está catalogada como “En peligro de extinción” estando muy limitada la captura de adultos para consumo humano, ya que se restringe a unas cuotas para pescadores profesionales y solamente de noviembre a marzo, estando totalmente prohibida la pesca de juveniles o “angulones”

Su carne es muy fina y sabrosa por lo que es muy apreciada, admitiendo numerosas formas de preparación: Frita, cocida, a la brasa, salteada en caldereta.